Cada semana, miles de personas visitan consultorios y médicos preocupados por una lectura alta de presión arterial. Y con frecuencia —demasiada frecuencia— reciben como primera respuesta una receta de medicamentos antihipertensivos.

Pero ¿qué pasa cuando esa presión elevada no es hipertensión real, sino el resultado de ansiedad, estrés, preocupación o un ataque de pánico?

Como cardiólogo enfocado en longevidad, Vitamin Nutrition me ha solicitado mi opinión sobre este asunto.

Debo decirlo claramente:
Estamos medicando condiciones que no son hipertensión —y esto puede afectar la salud a largo plazo.

La ansiedad NO causa hipertensión crónica, pero sí picos peligrosos

Los estudios lo confirman:
✔️ La ansiedad no produce hipertensión sostenida.
✔️ Sí puede provocar aumentos temporales de la presión arterial.
✔️ Esos picos son reales, se sienten reales, pero no significan daño permanente
si se tratan desde la raíz: la ansiedad.

El problema surge cuando un paciente, en medio de miedo, estrés o pánico, acude al médico, se toma la presión (obviamente elevada por el estado emocional), y el resultado se interpreta como “hipertensión”.

La lectura aislada se convierte en diagnóstico.
El diagnóstico se convierte en medicación.
Y la medicación se convierte en un error que muchas veces dura años.

Pero entendemos que antes de medicar, hay que entender el contexto

La presión arterial debe evaluarse:

  • En un ambiente tranquilo
  • Con varias mediciones en distintos días
  • Considerando el estado emocional del paciente
  • Analizando hábitos, sueño, alimentación y niveles de estrés

Como especialistas, debemos preguntarnos:
¿Es realmente hipertensión… o es el cuerpo reaccionando a un estado emocional extremo?

Muchos médicos —especialmente en consultas rápidas— ignoran este paso esencial.

La raíz del problema: Puede ser la ansiedad y sus comportamientos asociados

Las personas con ansiedad severa no solo experimentan picos temporales de presión arterial.
También tienden a caer en conductas que sí elevan la presión de forma crónica, como:

🚬 Fumar
🍷 Beber alcohol en exceso
🍔 Comer compulsivamente
☕ Exceso de cafeína
😴 Dormir mal
💼 Sobrecarga laboral o emocional

En estos casos, la presión no sube “por la ansiedad”, sino por los hábitos desencadenados por la ansiedad.

Tratar únicamente la presión sin intervenir la emoción es combatir el humo, no el fuego.

La verdadera solución no es un medicamento… es un enfoque integral

Antes de recetar antihipertensivos, debemos:

✔️ Evaluar la ansiedad clínica

✔️ Enseñar técnicas de respiración y control del sistema nervioso

✔️ Fomentar estilos de vida de bajo estrés

✔️ Dormir mejor

✔️ Reducir estimulantes

✔️ Promover actividad física moderada

Y cuando se requiere apoyo adicional, existen suplementos naturales con evidencia que ayudan tanto a la ansiedad como a la presión arterial moderadamente elevada.

Veamos los suplementos naturales que pueden apoyar la presión arterial y la ansiedad

Como cardiólogo, estas son alternativas que recomiendo evaluar:

1. Magnesio glicinato o citrato

Relaja los vasos sanguíneos y el sistema nervioso.
Mejora ansiedad y sueño.

2. L-teanina

Aminoácido del té verde que induce calma sin causar somnolencia.

3. Ashwagandha

Adaptógeno con estudios que demuestran reducción de cortisol y mejora del estrés.

4. CoQ10 (Ubiquinol)

Mejora función vascular y ayuda a reducir la presión moderada.

5. Omega-3 purificado

Anti-inflamatorio cardiovascular.
Mejora rigidez arterial y modula presión sistólica.

6. Extracto de hibisco

Tradicionalmente usado para controlar la presión leve a moderada.

7. Potasio (siempre con supervisión médica)

Esencial para equilibrio de presión arterial cuando hay deficiencia dietética.

¿Pero que pasa cuándo SÍ es hipertensión real?

Cuando la presión elevada es:

  • constante
  • repetida en múltiples mediciones
  • no ligada a ansiedad
  • acompañada de síntomas
  • presente incluso en reposo

En esos casos, los medicamentos son necesarios. Pero no como primera reacción, sino como parte de una evaluación profunda.

Mi mensaje final como cardiólogo de longevidad

La longevidad no se construye con diagnósticos apresurados ni con medicación innecesaria.
Se construye con:

✔️ Comprensión
✔️ Evaluación cuidadosa
✔️ Prevención
✔️ Manejo emocional
✔️ Hábitos conscientes
✔️ Suplementos de calidad cuando son apropiados

Si estás lidiando con ansiedad o picos de presión, no entres en pánico.
Tu cuerpo no está fallando… está pidiendo que lo escuches.

Y nosotros estamos aquí para ayudarte a interpretarlo.

¿Quieres aprender más sobre salud preventiva, ansiedad y longevidad?

En el blog de Vitamin Nutrition descubre herramientas basadas en ciencia para vivir más y mejor con los artículos que publica semanalmente.

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